Oiran

15 Abr

¡Buenas!

Ahora que ya sabéis algo sobre las Geishas (aunque no todo, ya que eso daría mucho para hablar) ya puedo hablar sobre las Oiran. Al principio ni yo misma conocía la existencia de estas cortesanas, pero buscando información sobre otras cosas, lo vi y me pareció la mar de interesante hablar sobre ellas y dedicarles un poco de mi tiempo, ya que tienen mucho que contar.

Lo primero de todo es saber qué es una Oiran. Pues bien, una Oiran era un tipo de Yuujo o mujer del placer, más concretamente,  era una cortesana de alto rango en Japón. Aparte de entretener a los clientes con una conversación culta o con la bailes, también ofrecían servicios sexuales. Actualmente, esto no es así, claro está. Solo perviven las tradiciones culturales, para que esta pequeña sabiduría no se pierda.

Su mejor momento fue durante el período Edo (1600-1868), en donde todavía eran legales los burdeles. Estos se encontraban fuera de la ciudad separados por muros y se les denominó Barrios del Placer. 

Con el paso del tiempo, las Oiran se fueron recluyendo en estos barrios, teniendo un estilo de vida aislado del resto del mundo, lo que produjo que su nivel de etiqueta aumentara. Las consecuencias de esto fueron muy duras. Al aumentar su etiqueta no todo el mundo podía permitirse el lujo de contratar a una Oiran, por tanto dejaron de atraer clientes.

Con la aparición de las Geishas, la crisis de las Oiran se acrecentó, dejando a las Geishas un gran protagonismo y apartando de la sociedad a las Oiran. La última Oiran data de 1761.

Como dije antes, las Oiran, además de ofrecer servicios sexuales, también entretenían a los clientes, ya sea con un baile, con un agradable y culta conversación etc. No obstante no hay que olvidar que su mayor servicio era sexual, por tanto las instruían desde pequeñas en el arte de la seducción, así como de los juegos eróticos, el placer sensual y el coito.

Además, las Oiran eran conocidas por su extraordinaria belleza, pues sólo aceptaban a las niñas más bellas, y si al crecer su belleza se deterioraba o no florecía como se esperaba, se la despachaba y se convertía en una simple prostituta vulgar. Estas mujeres eran conocidos como “destructoras de castillos” ( Keisei ) debido a su atractivo sexual.

Al igual que las Geishas (algo de lo que ya hablaré), las Oiran tenían una jerarquía. Estos rangos se sustentaban según la belleza  de la mujer, así como su carácter, educación en las artes y cultura.

El rango más alto era la Tayu. Esta cortesana era la de los daimyō.

Luego eran las Sanchas y las Umechas. Estas cortesanas les correspondían, por así decirlo, a los samuráis y burgueses adinerados, respectivamente.

A continuación les seguían, la Tsukemawashi ( “siempre aquí”), la Zashikimochi (literalmente, “Dueña del piso”) y la Heyamochi(“propietaria de la habitación”).

Después era la Tsubone y el rango más bajo que podía tener una Oiran era la Hashi, que eran Oiran expulsadas.

Una aprendiz de Oiran se denominaban Kamuro.Estas niñas de unos diez años, eran vendidas por sus padres a cambio de grandes cantidades de dinero, que ellas debían devolver al propietario del burdel trabajando como Tsubone. Algunas de estas pequeñas eran hijas de las propias Oiran.

El resto de mujeres adultas (Banto shinzo) que las acompaña trabajaban como managers. Normalmente eran mujeres ya retiradas de la profesión o no lo suficiente atractivas para ejercerla.

La principal razón de la confusión entre las Geishas y las Oiran es su atuendo, ya que es la parte que la gente ve.

El kimono de las Oiran era más ornamentado y complejo, así como de colores muy llamativos, que el de las Geishas. Los kimonos de las Geishas(no el de las Maikos) era de colores más sobrios y es más simple y con poco decoración. Aparte, el kimono de las Oiran presentaba unas mangas cortas que se puede confundir con el kimono que llevaban las Maikos, que tenía las mangas muy largas. Por otra parte y como dije en el post “Vestimenta Tradicional Japonesa” el Obi de las Oiran estaba atado en la parte delantera, el de las Geishas, en la parte trasera.

Asimismo, el maquillaje era diferente. De todos es sabido que las Geishas se pintaban el cuello, una parte muy sensual para los japoneses. Lo normal es que las Geishas no se pintan líneas en el cuello (ocasionalmente lo hacían para eventos especiales, pero solo se pintaban dos líneas). Las Oiran se pintaban siempre tres líneas. También, las Geishas se pintaban los dos labios de color rojo, las Oiran solo pintaban el labio inferior.

El peinado también es otro aspecto a señalar. Las Geishas lo tenían recogido en un moño alto y tenían algún adorno plateado, mientras que las Oiran se hacían peinados muy complejos y llenos de adornos.

Y por último los zapatos. Las Geishas solían utilizar el típico Geta con los Tabi, mientras las Oiran utilizaban unas plataformas lacadas de color negro que medían aproximadamente 30 centímetros, por lo que requerían de una ayudante para poder caminar.

Otra de las formas de diferenciarlas, aunque menos vistoso, es su profesión, por llamarlo de algún modo. Las Geishas entretienen a sus clientes, pero no ofrecían servicios sexuales, algo que las Oiran sí lo hacían. Ellas también entretenían, pero su mayor servicio era el sexual.

He aquí las claves para diferenciar una Geishas de una Oiran. Espero haber ayudado a las personas que no lo tenían muy claro.

¡Ya saben, si la próxima vez que os pregunten sobre estas artistas (tanto unas como otras) ya sabéis que responder!

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